viernes, 17 de julio de 2009

LAS CARTAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN



Casi todos recordamos con veneración las cartas manuscritas que recibíamos en verano. Hoy son, si nadie lo remedia, reliquias del pasado ya que apenas podemos sostener más de cinco minutos un bolígrafo sin sufrir calambres (los más jóvenes podéis ver cómo eran tanto los boligráfos como las cartas si visitáis el museo arquológico sala Siglo xx).

Por eso mismo, hay que agradecer enormemente cualquier carta o postal que se reciba. Hay mucho esfuerzo y amor detrás de cada una.

Conceptos básicos antes de ponerse a escribir:

"Bolígrafo"
En Argentina, Paraguay y Uruguay es conocido, además de como "lapicera", por birome, que es el nombre comercial con que se vendieron los primeros bolígrafos del mundo, fabricados en Argentina en los años 1940; de modo similar, en muchos países europeos, así como en Australia y Nueva Zelanda, los bolígrafos son conocidos como biros. En Panamá y en Puerto Rico se conoce como bolígrafo o pluma. En distintos países como México, Chile y Venezuela, el término bolígrafo es coloquialmente intercambiable, pues se lo conoce informalmente también como pluma, lápiz pasta y lapicero, respectivamente. En Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras y Perú también se lo conoce como lapicero. En Ecuador y ciertas partes de Colombia es también conocido como un esfero. En algunas regiones colombianas como la costa caribe recibe igualmente el nombre de plumero o el ya mencionado lapicero. En Bolivia es una puntabola (calco del inglés ballpoint pen). En España se emplea bolígrafo, acortado a boli. En Brasil también es conocido como caneta esferográfica.

En definitiva, se trata de un artilugio manual de escritura muy común en el siglo pasado que se sostiene cabeza abajo (el bolígrafo) para que fluya un líquido muy manchoso que permite hacer trazos que forman palabras o dibujos... o sea, para entendernos era como un primitivo ratón inalámbrico de forma alargada, que incluye elemental impresora de chorro de tinta.

"Postal"
: cartulina con foto generalmente hortera en la que se escribía por detrás un par de frases breves e insustanciales p.e. "Todos bien, qué tal por allí?, aquí todo maravilloso, besos", pero mucho más apreciadas que el mejor sms.

No hay tiempo para explicar lo que es un "sobre" o un "sello", complementos indispensables de una buena carta



Pero lo más importante. ¿Qué es una carta? Wikipedia nos lo aclara. Una carta es un medio de comunicación escrito por un emisor (remitente) envíada a un receptor (destinatario)

Normalmente, el nombre y la dirección del destinatario aparecen en el anverso del sobre. Normalmente el nombre y la dirección del remitente aparecen en el reverso del mismo (en el caso de sobres manuscritos) o en el anverso (en los sobres preimpresos). Existen cartas sin remitente, en las que no está anotada la dirección de quien envía la carta, bien por olvido o por omisión consciente del remitente.

La carta puede ser un texto distinto para cada ocasión, ya que el mensaje es siempre distinto. En ese sentido, sólo en parte puede considerarse texto plenamente expositivo.


En cualquier caso las cartas nos acercan a nuestros seres queridos.

Una carta es el mejor medio para dar las noticias importantes de la vida, y calmar cualquier inquietud de unos padres.

Nos podemos imaginar la emoción que produjo en los Señores Saínz de los Gandules la carta de su adorado hijo Borja Mari, universitario que estudia en una lejana ciudad.


Queridos papá y mamá,

Hace ya tres meses que estoy en la

universidad y aún no os he escrito. Siento mucho la demora, pero ahora voy a poneros al corriente de todo. Antes de continuar, por favor, sentáos. No continúeis leyendo si no os sentáis ¿vale? Bien.

Ahora ya estoy mejor de la fractura y el traumatismo craneal que tuve al saltar por la ventana de mi cuarto en llamas. Pasé sólo dos semanas en el hospital, mi visión es ya casi normal y aquéllas terribles jaquecas sólo se repiten una vez por semana. Como el incendio fue causado por un descuido mío, tenemos que pagar 3.000 € a la Facultad por los daños causados, pero eso no es nada, pues lo importante es que estoy vivo.

Felizmente la trabajadora de la lavandería que está enfrente lo vió todo. Fue ella quien llamó a la ambulancia y avisó a los bomberos. Fue también ella quien fue a verme al hospital y como yo no tenía donde ir ya que mi apartamento estaba reducido a cenizas, tuvo la gentileza de invitarme a vivir con ella. Es un cuarto de un sótano, pero es muy agradable.

Ella me dobla la edad, pero estamos locamente enamorados, y nos queremos casar. Todavía no hemos fijado la fecha de la boda, pero será antes de que su embarazo sea muy evidente.

Así pues, querido papá, yo también seré papá. Sé cuánto deseais ser abuelos y estoy seguro que acogeréis a los bebes (esperamos trillizos) con todo el amor y cariño que me distéis cuando yo era pequeño.

Lo único que está retrasando nuestra boda es una infección que cogió mi novia y que nos impide salir del hospital donde estamos ingresados. Los médicos la llaman sífilis o algo así.
Yo también, por descuido, acabe infectándome pero estoy mejor con los antibióticos que me ponen en vena diariamente.

Sé que recibiréis a mi mujer con los brazos abiertos y que pronto será una más de la familia, ella es muy amable y aunque no tiene ni los estudios primarios, tiene mucha ambición. Claro que no es de nuestra misma religión, pero sé que vosotros sois tolerantes y sé que tampoco os importará el hecho de que su piel sea más oscura que la nuestra. Estoy seguro que la querréis tanto como yo.

Como ella tiene más o menos vuestra edad, estoy seguro de que os llevaréis muy bien y os divertiréis mucho juntos, pues como en el apartamento donde vivimos es muy pequeño, pienso regresar a casa con toda mi nueva familia.

Sus padres también son muy buenas personas, parece que su padre es un traficante de droga muy famoso de la aldea de África de donde ella es…

Ahora que ya lo sabéis todo, es preciso que os diga que no hubo incendio ninguno, no tuve traumatismo, ni fractura en el cráneo, no fui al hospital, no tengo novia, no tengo sífilis y no hay ninguna mujer negra en mi vida.

La verdad es que saqué un cero en física, un dos en matemáticas y un uno en biología y quise enseñaros que existen cosas peores en la vida que sacar notas bajas.

Un beso de vuestro hijo que os quiere,

Borja Mari


Qué alivio producen las cartas!. Por eso, pensad también en el personal de Correos y No dejéis de escribir a vuestros seres queridos aunque sepáis que, como el anuncio, es casi seguro que ellos nunca lo harían... pero os estarán muy agradecidos, leerán una y otra vez esas líneas, os perdonarán cualquier desliz y además sus conciencias les atormentarán por no contestaros.

Mantened viva la tradición. Escribid.

10 comentarios:

Sarinha dijo...

Me encantaría recibir cartas que no fueran simplemente facturas o publicidad. Pero claro, me da mucha pereza escribir, y el que algo quiere, algo le cuesta. Es más rápido, fácil y económico el e-mail, pero a veces más impersonal. Lo que no he dejado de escribir son las postales. Y también me encanta recibirlas!! Un besote.

ROSTAM dijo...

Amoga Sarinha,

Sospecho que estamos todos en el mismo saco... y desde luego es un placer descubrir entre tanta carta impersonal y anodina. el milagro de una carta "artesana".

En eos momentos, todo pasa a un segundo plano. Nos sentimos mejor incluso antes de abrirla. Una gozada.

Por eso la necesidad de recuperar esta sana costumbre en la que no es necesario enrollarse. Siempre será bienvenida y en estos tiempos todavía más.

Que pases un feliz verano, un besote. Muxu haundi bat.

la reina de Ramses dijo...

Debería darte vergüenza esas llamadas contínuas que haces a la nostalgia.

Recuerdo que, hace ya un tiempo, las cartas dejaron de llegar y un profundo silencio se extendió por todos lados paralizando la vida. No había vuelto a pensar en ello hasta leerte, ha sido algo triste.

Max Birrax dijo...

Hace lo menos diez años que no recibo una carta escrita por alguien de su puño y letra, los mismos que llevo yo también sin hacerlo. :(

¡Saludos!

ROSTAM dijo...

Mi amiga y señora, Reina de Ramses.

La nostalgia es un bálsamo saludable, en pequeñas dosis, claro.

Supongo que la mayoría guardamos cartas antiguas que nos hacen recordar otros tiempos, ni mejores ni peores, pero en los que salen a nuestro encuentro personas queridas.

Ser romántico no es para sentirse triste, sino para sentirnos vivos a través de esas líneas.

Un beso enorme

ROSTAM dijo...

Amigo Max Birrax,

Puedes estrenarte este verano y así recuperar la tradición de siglos anteriores.

Hoy en día una carta escrita de puño y letra debería ser enmarcada e invitar a comer a su autor o autora, y nominarle al Premio Cervantes como poco.

Evidentemente, todos estamos en una situación parecida a la tuya.

Un abrazote

Isabel Romana dijo...

Sin duda, una estrategia muy inteligente para "pasar" luego las noticias ciertas. Me ha gustado mucho. Saludos cordiales.

ROSTAM dijo...

Amiga Isabel Romana

Bienvenida al Blog y te agradezco tu amable comentario.

Las cartas son una llamada humorística a la nostalgia feliz de tiempos pasados. Un tesoro para gusrdar como oro en paño y que es una pena que se pierda.

Un saludo afectuoso

Sharif dijo...

Pues yo a contracorriente y a 'contracultura' pero sigo escribiendo cartas, a mano y con timbre postal. A todos les da mucho gusto recibirlas, pero desafortunadamente muy raramente recibo alguna de vuelta... En fin, así es esto de la modernidad.

ROSTAM dijo...

Amigo Sharif,

Deberían levantarte un monumento como patrimonio de la humanidad; una auténtica especie protegida.

Qué suerte tienen tus amigos y personas queridas!.

Un abrazo y buen verano.