martes, 11 de enero de 2011

HAPPY END


Esta chica encantadora se llama Katie Kirkpatrick, de 21 años. Al lado de ella está su novio, Nick, de 23. La foto fue tomada el día de su boda el 11 de enero de 2005 en Estados Unidos. Fue una ceremonia preciosa y todo salió perfecto, si no fuera porque Katie tiene cáncer en estado terminal y cada día pasa horas recibiendo tratamiento. En la foto de abajo Nick aguarda el término de una sus sesiones de quimio


El dolor a menudo es insoportable así que tiene que recurrir a la morfina. Además muchos órganos presentan ya trastornos varios. Sin embargo, Katie llevo adelante su deseo de casarse y se hizo cargo de cuidar al máximo los detalles. El vestido tuvo que ser ajustado varias veces, pues Katie pierde peso de forma alarmante


Un inusitado complemento de la novia fue el tubo de oxigeno usado por Katie, que tuvo que tener cerca en todo momento. La otra pareja de la foto son los padres de Nick, emocionados con el casamiento del hijo con la mujer de la que se enamoró desde a adolescencia.

Katie, sentada en una silla de ruedas y con el tubo de oxigeno, encantada de escuchar a Nick, ya su marido y los amigos cantando para ella.

A lo largo de la ceremonia y en la fiesta, Katie tuvo que reponerse a menudo. La enorme alegría y el dolor juntos, como tantas veces en la vida


Katie murió 5 días después de la boda.

Reconozco que esta historia me provoca sentimientos opuestos. Admiro las ganas de vivir de Katie, un ejemplo en esta sociedad de muerte en la que vivimos, que pretende acabar con los no-nacidos, ancianos e incurables..cuando lo que necesitan son razones para seguir viviendo, como Katie...pero admiro y me conmueve el amor extremo de Nick, el apoyo de sus padres, contra la incomprensión de muchos que no descubren la alegría en medio del sufrimiento.

La tragedia del hombre y la mujer del siglo xxi es la soledad radical, desesperada, la falta de razones para seguir luchando por la vida, porque no le encuentra un sentido al dolor y a la muerte.

Katie y Nick son un ejemplo de lucha, de amor, de Amor más allá de la muerte.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Si, ya conocia esa historia. Verdaderamente conmovedora. La felicidad total no se mide en tiempo transcurrido sino en la intensidad con que se vive.

ROSTAM dijo...

Hola Anónimo...gracias por tu comentario.

En mi opinión la felicidad que podemos encontrar es relativa y limitada, sin embargo compensa.

Creo que uno comienza a ser desgraciado cuando empieza a hacer comparaciones, y ver la botella medio vacía...o vacía del todo jeje

Sinceramente pienso que Nick y Katie fueron profundamente felices en medio del dolor y esa felicidad trasciende la muerte.

Un saludo

Aaoiue dijo...

Bien empezó y bien acabó, si es que no es todo una misma cosa.

ROSTAM dijo...

Aaoiue!! Querida amiga...cómo te he echado de menos a ti y a tu blog.

Creo que tienes razón y que el comienzo y el final quizás todo es una misma cosa.

Después de todo, el final es el comienzo de algo, sobre todo cuando se tiene fe.

Un saludo muy cariñoso y hasta pronto

Anónimo dijo...

Espero q ella se cure y puedan llevar una vida normal.
Almu

ROSTAM dijo...

Almu, piensa que Kate está disfrutando de un mundo mejor desde el 2005..pero en cualquier caso fue un final feliz.

Ambos enamorados cumplieron su sueño.

Un saludo muy afectuoso

Rafael dijo...

La historia es impresionante porque habla de dos cosas que van, o deberían ir, unidas:el amor y su consecuencia, la felicidad que consiste en ver feliz a la persona amada. Nick fue todo el tiempo feliz al ver a Katie sonreir a pesar del dolor y ella también era feliz cuando su Nick cantaba para ella.
Rafael

ROSTAM dijo...

Cierto, Rafa, coincido contigo, me parece una historia conmovedora y creo que tiene un final feliz aunque quizás hubiéramos preferido otro, pero Kate y Nick vivieron intensamente su amor.

Campurriana dijo...

Rostam, me ha puesto la piel de gallina esta historia. Me encanta la frase del primer Anónimo...la felicidad no se mide en tiempo transcurrido sino en la intensidad con que se vive...
Es hermosa.

ROSTAM dijo...

Cierto, Campurriana, creo que Anónimo I define muy bien el concepto de felicidad, aunque no sea total porque siempre está teñida de dolor, como es este caso. Sin embargo quién puede negar que ésta fue una maravillosa e intensa historia de amor?

Un saludo muy cariñoso

Max Birrax dijo...

Una historia ciertamente triste, y la actitud de él, digna de admirar. Digo esto porque conozco un caso en el que a ella le diagnosticaron un cáncer de mama y su novio la dejó con dos palmos de narices. Afortunadamente, pudo superar la enfermedad y, de paso, descubrir de qué pasta estaba hecho aquel que se suponía la amaba. Saludos!

ROSTAM dijo...

Hola Max,

Visto desde fuera nos puede parecer una historia triste porque ella muere.

Sin embargo, creo que es más triste el caso que nos cuentas. Estoy de acuerdo con el primer anónimo de que la felicidad no se mide por la duración sino por la intensidad.

Después de todo, el dolor y la muerte son cuestión de tiempo, y no quiere decir que necesariamente seamos desgraciados por ello.

Un abrazote mi amigo