


Un eslogan, o una frase bella, generosa, sincera y conmovedora puede cambiar su sentido según quién la diga, cómo y en qué circunstancias... y en ambos casos ser verdad. Algo que todos podemos compartir se puede convertir en objeto de polémica.
El Ministerio de Igualdad ha recurrido a su nómina de artistas más comprometidos para una campaña en la que todos estamos de acuerdo: Tolerancia 0 contra el Maltrato. Un buen slogan habría sido Contra el Maltratador ni Agua...Claro y contundente, sin embargo les ha traicionado su obsesión por la ideología de género y han ideado un extraño eslogan, un tanto surrealista que hay que saber interpretar correctamente... No se sabe qué intentan vendernos

Si lo que Dani Martín intenta decirnos, o más bien el publicista, es que hombres y mujeres somos iguales en dignidad como personas, pues hasta esta verdad tan evidente queda confusa.
Resulta un enfrentamiento rebuscado, como si hombres y mujeres estuviéramos condenados a soportarnos, que la convivencia entre hombre y mujer fuera un Pulso o un concurso-oposición de méritos.

Verdaderamente admirable lección de humildad. Aunque me pregunto qué tiene que ver con el maltrato, y si en su larga vida no encontrará hombres y mujeres que sean más, igual o menos que ella, que es lo que nos encontramos todos. De los hombres no se sabe si los considera más o menos que ella... se supone que menos.
Porque el caso es que los maltratos entre parejas del mismo sexo, o en el seno familiar contra hijos, padres, abuelos, o de la mujer al marido...al no estar consideradas dentro de la "violencia de género", no merecen atención por parte del colectivo feminista, y por tanto no preocupan al Ministerio de Igualdad. Y es que la denominación "Violencia de Género" para designar al Maltrato Doméstico tiene una carga ideológica demasiado indigesta y limitada.
En esta Campaña que, por cierto no sabemos lo que ha costado, aparecen otros personajes como una de nuestras jóvenes actrices más desinhibidas, Angie Cepeda, y quizás algún otro anónimo, que nos confiesan también que "de todas las mujeres (u hombres)que haya en sus vidas no serán más o menos que ellas/ellos... con lo que se deduce que hay que compararse continuamente para ver si se confirma esa afirmación.


Al final, en lugar de una concienciación sobre la gravedad y la cobardía del maltrato doméstico, sea quién sea la víctima (mujer, hombre, padre, hijos...pareja) esta campaña es un descarado alegato feminista radical de la guera de los sexos, muy propia de la línea emprendida por Bibiana Aído, que pagamos todos.
Lo que hay que preguntarse en esta campaña es en qué somos Más o Menos, porque en dignidad como personas somos Iguales, ni más ni menos. En todo lo demás,... depende. (Según como se mire, todo depende) Jarabe de Palo.