domingo, 27 de julio de 2008

MALTRATO DOMÉSTICO.Una muerte lenta.



El maltratador por encima de cualquier otra consideración es un cobarde que abusa del más débil, y merece el desprecio social y un castigo proporcional a su culpa, muy grave y de una especial malicia por la relación afectiva y de dependencia que le une a su víctima


Al respecto Heise, (1994), agrega que el maltrato doméstico es "todo acto de violencia que resulte en, o pueda resultar en daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico en la mujer, incluyendo la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como en la privada.



Está claro que la violencia contra la mujer nunca está justificada, y debe estar perseguida, pero también quería considerar otras violencias domésticas en situaciones verdaderamente dramáticas.
La violencia contra los hijos y contra los ancianos en el ámbito familiar. Un gravísimo problema que debe ser abordado cuanto antes.
Para ello os propongo la lectura del "Síndrome del Emperador" con el delicado tema del maltrato de los hijos a sus padres que rara vez les denuncian...
Al mismo tiempo conocer vuestra opinión de las medidas a tomar, tanto preventivas como los castigos y posibles soluciones al problema. Os espero.



10 comentarios:

miquelet dijo...

Es terrible el problema del síndrome del emperador. Debe ser traumático tener que ir a denunciar a tu propio hijo.
¿Cómo puede llegar a perder un niño el código de valores que le impide distinguir entre el bien y el mal, para centrarse solamente en su placer individual y egoísta?
No sé realmente dónde puede estar el factor clave, pero me inclino a pensar en un cóctel de componentes que crean un material explosivo preparado para estallar en cualquier momento.

Un saludo.

Rostam dijo...

Cierto amic Miquelet, y sin duda influyen muchos factores. Quizás lo más trágico es la soledad y el desamparo que sufren los mayores, y la decepción y el vacío que les provoca la actitud de sus hijos.

Es terrible, y creo que la única solución es que alguien ajeno a la familia lo denuncie antes de que la situación sea imsostenible, pero la solución es muy difícil.

Un saludo

PekKenytta dijo...

Cualquier tipo de violencia doméstica es nefasta, ya que no solo haces daño a la persona maltratada sino que te lo haces a ti mismo y a la gente que les rodea.

Yo, como madre, me siento ciertamente desconcertada porque me puede suceder a mi. Y es que parece que nadie mira el problema como debe ser, lo tratan superficialmente y se creen que ya esta solucionado. No hay medidas para que los padres puedan acceder a una solucion viable.

Rostam, a mi me da mucha pena como se le da tanta publicidad al maltrato de mujeres y niños o de niños a padres, cuando el maltrato de mayores se debe abarcar con igualdad de importancia que los demás. Nuestros mayores tienen mucho que enseñarnos y nosotros que aprender de ellos.

Ellos conocen esa parte de nuestra historia que nuestras generaciones por suerte no han vivido y si no la conocemos, tenderá a repetirse. Pero en vez de considerarlos una fuente de sabiduría y madurez, sin tratados como un obstáculo o un estorbo.

La violencia doméstica es un problema actual que en cierta medida nos afecta a todos y somos los que debemos ponerle fin.

Buenas tardes Rostam.

Rostam dijo...

Hola PekKenytta

Tienes toda la razón. Estas agresiones entre personas que deberían quererse, respetarse y protegerse son especialmente odiosas.

Las causas son múltiples en esta sociedad egoista y sin principios morales.

La solución es complicada y lenta pero creo que deben recuperarse algunas normas básicas de convivencia.

Para los casos irrecuperables, no veo otra solución que el alejamiento eficaz y controlado, y ayudas a las familias desamparadas.

Un placer saber que entras en el blog, mi amiga. Un saludo cariñoso

PekKenytta dijo...

"Para los casos irrecuperables, no veo otra solución que el alejamiento eficaz y controlado, y ayudas a las familias desamparadas."

Pero la clave está en la "reeducación". Si el problema para padres, mujeres o ancianos es ya crónico, para ello estan los servicios y organismos públicos dedicados a estas personas, los deben reeducar acorde a los valores básicos de convivencia: respeto a uno mismo, respeto a los demás y respeto a la libertad individual de cada persona.

Los servicios sociales, que tan amablemente (y supuestamente) ayudan a los que más lo necesitan (y no solo económicamente hablando) no quieren hacerse cargo de los niños "maltratadores" porque dicen que es un problema de los padres, no quieren hacerse cargo de los mayores porque dicen que se les meta en uno de los muchos asilos que hay en España (cuando solamente entras por puntos dados a las circunstancias del anciano).

Es rídiculo que se siga manteniendo una actitud pasiva ante los acontecimientos, cada vez son más los ancianos que necesitan ayuda y cada vez más niños "maltratadores" cuyos padres necesitan de un servicio eficaz. Porque no hay nada más duro y triste, que tener que denunciar a tu hijo (por ejemplo).

Además, un factor importante desde que son pequeños es la disciplina (en su justa medida claro está), delinear los límites como hijo y como padre. El diálogo es importante pero a ciertas edades, no es suficiente y nos metemos en los límites del otro: si uno cede, está perdido.

PD: Ya sabes que me gusta leer tu blog. Un abrazo Rostam.

Sucubo dijo...

Pues mira, a mi el teléfono ese para la terapia a los maltratadores no me parece ni siquiera algo a tener en cuenta como medida de prevención , y ahora paso a mi post, lo siento pero es que me puede lo del telefonito ese.

El maltrato domestico es sin duda uno de los peores males de esta sociedad, nadie esta libre de ello.

Asociamos la imagen maltrato con las mujeres por que estamos tristemente acostumbrados a ver las noticias las imágenes de mujeres asesinadas vilmente, de mujeres golpeadas, pero solo es una parte del problema.

Cada día hay miles de ancianos maltratados, despojados de sus vidas, de sus pensiones, malviviendo y sus familiares 'aguantandolos en casa ' y todo para quedarse con la pensión, niños hijos de padres que descargan contra ellos todas sus frustraciones y los convierten en adolescentes traumatizados con la autoestima por los suelos, hombres anulados por sus mujeres maltratados psicologicamente que temen la hora de regresar a casa y encontrarse con un circo montado.

Las pautas .....no se cuales serian, supongo que cada problema hay que tratarlo de manera individual aunque haya una pauta común para todos:

NO CALLARSE

Callar es otorgar y cuanto mas callas, cuanto menos te apoyas en quien puede aportarte una solución le das mas poder al maltratador sobre ti, nadie tiene por que tolerar el maltrato y mucho menos afrontarlo como parte de su día a día.

Poco he aportado a tu post pero me parece un tema muy muy complejo y tendría para horas escribiendo.

Rostam dijo...

Bienvenida Sucubo, y gracias por tu comentario, y ciertamente más que hablar hay que actuar, y actuar todos.

Escuche una vez la frase "el día en que el problema de uno sea el problema de todos, habremos dado un paso adelante" Creo que es cierto y nadie debemos desentendernos como si no nos afectara, cosas "horribles" que les pasa "a otros"...

Has aportado mucho al blog con tu comentario y sobre todo la mejor receta; NO CALLARSE,

Gracias y Hasta pronto

Rostam dijo...

PekKenytta. Está claro que el problema es de fondo, y esas medidas institucionales son parches necesarios, aunque muchas veces son lentos y llegan tarde y mal.

La solución debería venir de toda la sociedad, Como dice SOCUBO, "no callarse", y recuperar una educación que se está perdiendo... como decían las madres "no sé qué te enseñan en el colegio..." seguramente cosas necesarias pero no tan importantes, como el respeto, la solidaridad o el sacrificio, o la disciplina, como bien apuntas.

Un saludo y gracias de nuevo

la reina de Ramses dijo...

Yo soy partidaria de la tolerancia -0-, se debe a mi carácter batallador sin duda. Me apena el silencio es el cómplice perfecto del desastre.

¡Hola Rostam!, un cordial saludo de la reina.

Rostam dijo...

Salud mi Reina,

Imagino que todos estamos por la tolerancia 0, pero creo que corremos el riesgo en que se quede en palabras vacías "enérgica repulsa" y todo eso.

Quizás hay que bajar a tierra, con medidas concretas y eficaces, contra la reincidencia, un sistema de chips para asegurar alejamiento, y sobre todo medidas preventivas en familias de riesgo, cuando se detectan los primeros síntomas.

En este sentido sería magnífico, aparte de una educación en el respeto, el impulso de la colaboración ciudadana que ha dado tan buenos resultados en otros temas, La vigilancia de estos abusos y la denuncia y una rápida tramitación evitarán muchas desgracias.

Un placer verte. Un saludo afectuoso, mi Reina de Ramses