
El Dink que, no hace mucho se podían obervar en libertad pastando por las grandes urbes del planeta, se muere.Aparecidos en la década de los 80, los Dinks (double income no kids; doble sueldo sin niños) disfrutaban de una vida desenfadada. El macho dominante alfa y la hembra dominante alfa, despiadados superpredadores de la jungla urbana, sólo preocupados de cazar, como nuestro lince ibérico, no consiguieron aparearse con éxito, y su alergia al compromiso familiar y la degeneración de la especie ha hecho que el Dinki Dorado sea una de las primeras víctimas de la crisis.
Ya es muy excepcional observar sus sonrisa liftada y cuerpos bronceados, montado en coches caros y saliendo de selectos establecimientos de moda. Sus exclusivos lofts de diseño huelen a madriguera vacía.

El final de una muerte anunciada se refleja en comedias sociales tan divertidas como Trésor; un regalo para ella (2009)
Por contraposición, tenemos a especies supervivientes. No tienen nombre de tribu urbana como los dinks, o los yuppis ya extintos, pero son los mismos que padecieron las escaseces de los cuarenta, los que emigraron en masa en los cincuenta y en los sesenta, los que levantaron el país y sacaron adelante a sus familias trabajando sin descansos y sin pensar mucho en ellos,
Son los mismo protagonistas del milagro español. Y ahora que deberían gozar de un merecido descanso vuelven a soportar la crisis que ellos no han provocado.

Son padres que reciben de vuelta en sus casas a hijos ya emancipados, con una vida familiar rota, sin esperanzas, sin dinero, con deudas. Hace años (1994) se estrenó la divertida comedia comedia "Por fin solos" de Alfredo Landa, que hoy encierra una realidad social mucho más dura
Son abuelos con cuyas pensiones sobreviven ni se sabe cuántos parientes, ayudados, quizá, por unos euros de economía sumergida. Algunos, merecedores de un buen descanso y de una vida tranquila, han vuelto al tajo. Y otros…
Otros han vuelto de las residencias de ancianos: sus hijos prefieren atenderlos personalmente y que el dinero de sus pensiones se quede en casa, porque hace mucha falta, en lugar de pagar el geriátrico, además del papel insustituible como guardanietos.
Es asombroso comprobar que, pese a los ataques sistemáticos contra la familia, la estructura familiar se mantiene fuerte y de hecho es la institución mejor valorada de la sociedad. Y eso a pesar de el adoctrinamiento de la Educación para la ciudadanía, el divorcio express, el matrimonio gay, el feminismo radical, el boomerang de las acusaciones frívolas de la llamada violencia de género...por enumerar algunas trampas de una sociedad contraria a la famila.De hecho hoy día sería imposible aguantar sin la ayuda familiar semejantes cifras de paro. Pese a tantas demagogia, se ve que, al final, la familia es la mejor inversión común, aunque algunos la acusen despreciativamente de «tradicional». Como dijo hace años The Economist con otras palabras, no hay seguro de salud preferible -las personas con familia están siempre mejor cuidadas y cuestan menos al Estado- ni plan de pensiones más fiable.
La mejor medida que puede adoptar cualquier gobierno para salir de la crisis es apostar por la familia. Lo demás son parches y sangrías.









En el fondo todas son costumbres entrañables que pueden convivir, como el Año Nuevo Chino o la Fiesta del Cordero y esas cosas importadas, pero donde estén los 



























